MÁS QUE ENTRENAR

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Siete cosas que puedes hacer en el gimnasio y que no son entrenar

Vale, lo sabemos, el gimnasio no es Disneylandia. ¿A qué vas allí? Pues a entrenar, eso es. No es un parque de atracciones pero claro, eso no quita que, ya que estás allí, puedas hacer otras muchas cosas que ayudarán a hacer tu entrenamiento mucho más ameno.

Un chico aburrido en el gimnasio
Un chico aburrido en el gimnasio | Getty Images

Al gimnasio se va a entrenar. Pero tú, que eres una persona muy avispada e inquieta, puedes hacer eso y más cosas a la vez. Ya sabes que es importante que el tiempo que pasas entrenando lo aproveches bien.

Concentrarte en los ejercicios que estás haciendo es fundamental para conseguir tus objetivos, pero hay días en los que puedes aprovechar tu visita al gimnasio para, además, hacer otro tipo de actividades. Te descubrimos cuáles son.

Leer ese libro al que estás enganchado

La bicicleta estática es el mejor lugar del gimnasio que vas a encontrar para culturizarte mientras haces deporte. Aprovecha que tienes 45 minutos de cardio por delante y saca ese libro que no puedes dejar de leer. Si lees en el autobús y en el metro mientras haces equilibrio para no caerte... ¿Por qué no vas a poder hacerlo sentado en una bici que no se mueve?

Estudiar para el examen de esta semana

Llévate al gimnasio los apuntes del examen que tienes esta semana y deja el móvil en la taquilla. En lugar de consultar los mensajes de Whatsapp de tus amigos o mirar qué se cuece en las diferentes redes sociales, aprovecha los descansos entre serie y serie de los ejercicios que haces en las máquinas para repasar esa lección que se te atraganta.

No es necesario que montes el espectáculo llevándote todo el tocho de apuntes. Prepárate un resumen con los puntos clave que necesitas repasar y échalo en la bolsa del gimnasio junto con tu batido de proteínas.

Ver la tele o tu serie favorita

Lo de que las elípticas de tu gimnasio y las cintas de correr tengan una pantalla incorporada es un gran invento y algo que te viene estupendamente para no perderte tu programa favorito.

Así, aprovechas ese rato en el que sueles quedarte en casa sin hacer nada para, en lugar de eso, irte a tu club y quemar grasa mientras ves lo que más te gusta. También puedes llevarte tu propia tablet y ver en ella tu serie favorita al tiempo que corres y sudas en la cinta o en la elíptica.

Bailar

Si se te ha quedado el ritmo del fin de semana metido en el cuerpo y echas de menos la pista de baile, no te preocupes, vas a poder dar rienda suelta en el gimnasio a tu nueva faceta de bailarín.

No, no se trata de que te pongas a bailar entre las mancuernas. Aprovecha la clase de Zumba para mover el cuerpo, quemar los excesos del fin de semana y mejorar tu forma de moverte al ritmo de la música... ¡Volverás a la discoteca siendo el rey de la pista!

Ligar y hacer amigos

Tienes todo el gimnasio para conocer gente y ligar. La zona de cardio, la de máquinas, la de las pesas... o las clases colectivas. Esta última es la mejor opción para establecer contacto con gente que no conocías.

Estáis en la misma clase, así que ya tenéis una cosa en común. Aprovecha los minutos previos al comienzo de la actividad o los posteriores para hablar con tus compañeros. ¿Quién sabe si puede surgir algo más? Estáis todos mucho más sexys con las mallas de deporte.

Echarte una cabezadita

Pensabas que no, pero la clase de yoga es dura. Tonificas tu cuerpo y fortaleces tus músculos mientras buscas el equilibrio, realizando posturas que no imaginabas que podrías hacer. Vamos, que no vas allí a echarte la siesta precisamente. Sin embargo, en los minutos de relajación más de uno se queda sopa. Aprovecha tú también y échate una cabezadita, que te la has merecido.

Ponerte guapo

Tu compañero de piso se ha cargado el secador de pelo, la casera no manda a nadie que os arregle lo del agua caliente y sois tantos que lo de ducharse en casa resulta una odisea. Pues mira, no hay una mejor excusa para que vayas al gimnasio y no te saltes el entrenamiento, que llevas unos días de escaqueo...

Aprovecha el vestuario de tu club para acicalarte y ponerte bien guapo después de entrenar. Tendrás agua calentita en las duchas y el secador de pelo de allí no te dejará el pelo como si fueses el protagonista de 'El Rey León'.

Ya has visto que en el gimnasio puedes realizar muchas más cosas de las que pensabas. No se trata de que descuides tu entrenamiento, sino que es una buena oportunidad para demostrarte a ti mismo tu capacidad 'multitarea'. Optimizar el tiempo y aprovechar tu paso por el gimnasio para hacer otras cosas te motivará y evitará que te escaquees a la hora de ir.

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