Aunque todavía no ha llegado el verano, llevamos ya unas cuantas semanas con altas temperaturas y eso los corredores lo notamos. Cuando el calor aprieta hay que tomar ciertas precauciones a la hora de correr. Hoy os doy unos cuantos consejos para intentar minimizar los riesgos que supone correr con altas temperaturas.

El sentido común

Lo más importante de todo, utiliza el sentido común, que en muchas ocasiones es el menos común de los sentidos. Si la temperatura a la hora que pretendes salir a correr es demasiado alta, no corras. Cambia el entrenamiento por una rutina de fuerza, técnica, estiramientos o incluso por descanso.

Hidrátate

Ingiere suficientes líquidos no sólo después de haber corrido, también es muy importante que bebas durante las horas previas al entrenamiento. Y si puedes, sal a correr llevando agua encima para hidratarte durante el ejercicio. Una fuente también puede ser una gran aliada para estas sesiones a altas temperaturas.

Protégete del sol

El ser humano, y los runners también, necesitan de los rayos del sol, tanto para mantener el ánimo como para los niveles de ciertas vitaminas. Pero cuando llega el verano hay que ser prudentes y evitar problemas que pueden llegar a ser graves. Crema solar en las zonas expuestas de nuestro cuerpo, gafas de sol y una gorra son imprescindibles para poder correr lo más protegidos posible. No molan nada el rojo ‘albañil’ o el típico cuello ‘socarrat’.

Evita ciertas horas del día

En la época estival hay que evitar correr en las horas centrales del día, que es cuando más aprieta el sol y el calor. La primera hora del día, es quizá, la más favorable para poder correr sin asarnos cual pollos o cochinillos.

Si no te gusta madrugar, la última hora del día es otra buena opción, aunque te enfrentarás al calor acumulado de toda la jornada. El consuelo es que al menos no tendrás que lidiar con los rayos de sol más potentes.

Regula los esfuerzos

Cuando corremos con altas temperaturas nuestro corazón necesita bombear más sangre para intentar regular la temperatura corporal. Por esta razón nuestras pulsaciones irán siempre por encima de lo normal cuanto más calor haga. Así que no pasa nada porque los rodajes, series o intervalos salgan un poco más lentos que en invierno o primavera, el esfuerzo al que estás sometiendo a tu cuerpo es igual o incluso mayor. Recuérdalo y no te agobies.

Cuidado con los insectos

Pese a que esto no tiene que ver con el calor, sí que es un factor que suele venir asociado al correr en verano. Los insectos proliferan en esta época del año y a la horas a las que solemos correr es muy común encontrarte con cientos de estos bichos. Así que os dejo dos consejos:

1.- Utiliza un repelente para evitar molestas picaduras.

2.- Corre con la boca cerrada. Es la mejor manera de no llegar a casa con una buena ración de proteínas ingeridas durante tu carrera.

Como ves, son consejos sencillos pero que no debemos olvidar ya que llevándolos a cabo podremos evitar problemas que pueden ir desde quemaduras en nuestra piel, pasando por golpes de calor y llegando a contratiempos mucho más graves.

Recuerda que días para salir a correr hay cientos, pero que cuerpo sólo tenemos uno y hay que cuidarlo.