Bailar es simplemente mover el cuerpo al son de la música; eso sí, sumando técnica y emoción para crear un producto artístico y cultural que transmita sentimiento. Esta actividad creativa, como bien es sabido, acumula múltiples beneficios tanto físicos como psicológicos. Un estudio de la 'American Heart Association' reveló que la danza ayuda a mantener el corazón fuerte y a mejorar la capacidad pulmonar. Además, se ha comprobado que bailar ayuda a combatir el alzheimer, a disminuir el colesterol y a lidiar con el estrés.

No obstante, estos no son los únicos beneficios que aporta este peculiar deporte: la danza también ayuda a aumentar considerablemente la calidad de las relaciones sexuales. ¿Cómo? Te lo explicamos a continuación; de la misma manera que revelamos cuáles son los bailes qué más contribuyen a mejorar tu vida íntima.

¿Cómo ayuda la danza a mejorar las relaciones sexuales?

En primer lugar, la danza exige un gran conocimiento del cuerpo y la forma y el ritmo con el que se mueve. Una vez aprendida la teoría, los usos prácticos que se pueden dar a la técnica corporal son muy diversos… Asimismo, entre los beneficios físicos que aporta la danza, destaca el trabajo del suelo pélvico y la faja abdominal, una zona cuyo cuidado es crucial para maximizar el placer que generan las relaciones sexuales.

Dejando los factores físicos a un lado, hay que admitir que la carga psicológica es también muy importante. En este sentido, el baile aumenta la autoestima de quien consigue disfrutar al ritmo en la música, y no hace falta explicar cómo influye la seguridad y la confianza en la salud sexual.

Si, además, el baile es en pareja, la relación causa-efecto se magnifica. Mediante la danza se crea un vínculo de complicidad y confianza con tu compañero que suele traspasar la frontera de la pista de baile. El sincronizar movimientos y compartir emociones mejora considerablemente la satisfacción que se alcanza en las relaciones íntimas.

Por último, la música es un factor que suele pasar, erróneamente, desapercibido. En 2012, un estudio realizado por Spotify destacó que el 40% de los encuestados consideran a la música un estímulo sexual más poderoso que las caricias. Si al ambiente que crean las melodías le añades movimientos compenetrados y roces constantes con una persona que te atrae, el baile se puede convertir en un excitante preliminar.

No todos los bailes son iguales

Aunque cualquier tipo de danza reportará a tu vida íntima algún tipo de beneficio, no todos influyen de la misma manera. Estas modalidades son las más efectivas si tu motivación es aumentar tus habilidades sexuales.

La danza del vientre

Esta disciplina oriental es una de las modalidades de baile más eróticas que existen. La técnica de los juegos de cadera, además de requerir un suelo pélvico y un abdomen tonificado, mejora la flexibilidad y brindan la oportunidad de descubrir nuevos movimientos.

Todas estas cualidades, una vez más, traspasan la barrera del escenario y aportan a nuestras relaciones sexuales un toque de originalidad y destreza.

La danza del vientre fortalece el suelo pélvico | Pixabay

Ritmos latinos

Kizomba, bachata, salsa, mambo… estas modalidades latinas consisten, cada una con sus respectivas peculiaridades, en sincronizar movimientos pélvicos ondulantes, con escasa distancia entre ambos cuerpos y al son de ritmos sensuales. Poco más hay que añadir.

Tango

Si se baila con la pareja sentimental, el tango se puede convertir en la receta secreta de una relación sexual placentera. El tango combina ritmos lentos y seductores con movimientos cómplices y sensuales. Las caricias y miradas requeridas en la pista de baile son igual de útiles en cuanto a la vida íntima se refiere.

Las sevillanas son un baile de conquista | Flickr

Sevillanas

Las sevillanas no dejan de ser 'bailes de conquista', es decir, danzas seductoras que es su día tenían la función de crear parejas sentimentales. De esta manera, cada una de las cuatro sevillanas hace referencia a un momento del enamoramiento: la presentación de la pareja, el conocimiento, la pelea y la reconciliación y el paseo.

Esta danza regional tan popularizada crea una atmósfera de seducción y complicidad que, sin lugar a dudas, repercutirá en todos los aspectos de la vida en pareja.