En más de una ocasión me he preguntado: ¿Y si el día de mañana pudiese recorrer kilómetros acompañada de mis nietos? Ser la abuela ‘molona’ y activa que sigue calzándose las zapatillas porque se encuentra fuerte y se niega a dejar de lado este deporte. “Abuela, ¿me acompañas en mi próxima maratón?” Suena muy gratificante.

El “debes hacer” encaja en tus planes, pero el NO muchas veces te descubre verdades que no debes olvidar. Si no conoces la parte negativa de las cosas, juegas en terreno desconocido y las probabilidades de caer en el error son mucho más altas. Graba esto: la práctica del running en malas condiciones puede llegar a ser más perjudicial que beneficioso.

Las lista de los NO en la práctica del running

1.- No tener una ruta: No planificar cada una de tus rutas puede convertirte en un corredor sin rumbo. Ya tienes bastante con controlar tus pulsaciones, ritmo, técnica de carrera, respiración como para estar pendiente de tu ruta.

2.- Correr siempre el mismo recorrido: Al igual que los profesionales de este deporte aconsejan variar el entrenamiento con rodajes, series y cambios de ritmo, las rutas también tienen que ser variadas. Si haces siempre el mismo recorrido puedes llegar a aburrirte y las piernas se acostumbrarán a la misma rutina, lo que se conoce como la sensación de confort.

3.- No calentar: ¿Qué te toca entrenar hoy? Te limitas a responder contando la parte central de tu entrenamiento, pero dejas de lado el inicio y el final. Te estoy hablando del calentamiento, el de antes y después de entrenar. Te pondré un ejemplo: Piensa en esos días en los que tienes prisa y quieres apurar tu entrene… el calentamiento pasa desapercibido y te lanzas a darlo todo desde el minuto uno.

4.- No descansar: Eso de escuchar a tu cuerpo… parece que en esto del running si no se sufre no vale. Existen límites de esfuerzo y cansancio que pueden llegar a ser perjudiciales para tu cuerpo. Como corredor tienes que ser capaz de saber cuándo entrenar y cuándo descansar.

5.- No trabajar la fuerza: Corre, corre y luego corre. “Es que si me meto en un gimnasio no voy a sumar kilómetros y no voy a mejorar…” ¿En serio? No trabajes tus piernas y luego comprueba si tus piernas son capaces de soportar los rodajes que les sometes.

Una runner en una carrera | Gema Payá

6.- No hagas entrenamiento cruzado: De nuevo, sigue corriendo y no hagas nada más. Si no realizas actividades más allá del running te será más difícil potenciar tus habilidades y rendimiento.

7.- Verlo todo negativo: Con el auto sabotaje no lograrás mejorar. No te pongas excusas, no digas que no estás mejorando y que no puedes lograrlo, todo ello te repercutirá en un cansancio innecesario, tensión, incluso rigidez en muscular.

8.- No te compares: Tú eres tú y tu compañero es otro mundo. No te pongas a revisar o preguntar a tu amigo cuánto hizo en su entrenamiento o el tiempo que logró en su pasada carrera. No te midas con el resto y evalúate a ti. Analiza si estás entrenando bien, comiendo lo que toca y descansando lo que tu cuerpo necesita. Cada corredor escribe su propia historia.

9.- No ponerte metas: Si no sabes hacia dónde quieres ir y hasta dónde quieres llegar, ponerte las zapatillas con el objetivo de lograr algo te va a ser más difícil. Ponte una meta y si es necesario escríbela. La constancia es más consolidada cuando te marcas un destino claro. Pero muy importante, se realista con tu meta. ¿Es viable que puedas llegar a ella?

Conocer el ‘NO’ puede ser fundamental para sumar más cantidad de ‘SÍ’. El prevenir es importante, pero muchas veces no basta con conocer lo que no debes hacer, pues tú mismo sabes que te lo tendrás que pasar por las manos, caer en el error para decir: Exacto, esto NO lo tengo que hacer.