Desde que la fiebre running se instalara en nuestro país, andar como deporte parece ser algo exclusivo de señoras y señores mayores en lo que, para bien o para mal, se ha denominado ‘ruta del colesterol’. Esa que vino después de la del bacalao.

Pues bien, he aquí el problema de gritar a los cuatro vientos que sales a caminar sino llevas en la cartera el carné de jubilado. Que parece que eres un vago y no quieres esforzarte en algo que, lo siento mucho, se ha convertido en una plaga de la que muchos huyen horrorizados.

Los brazos proporcionan impulso y equilibrio al caminar | Pixabay

La creencia de que cualquier ser humano puede correr es sumamente cierta, pero ¿debe? “Sal a hacer running ahora que eres joven, que luego no vas a poder” es una frase que todo el mundo ha oído alguna vez.

Sin embargo, una investigación sobre los runners, publicada en el Canadian Journal of Cardiology, hace hincapié en que, si bien esta actividad mejora la salud, su práctica extenuante puede aumentar transitoriamente el riesgo cardíaco. Independientemente de la edad que tengas.

Cientos de adolescentes y jóvenes recurren al running porque piensan que consiste simplemente en echar a correr y sudar. La técnica y el entrenamiento son fundamentales para que tu organismo no sufra unas consecuencias que quizá no pueda soportar, ni aun preparándose para ello.

¿Jugarías al tenis si supieras que tienes las muñecas a un tiro de piedra de romperse? ¿Practicarías apnea si tuvieses problemas respiratorios? Es por ello que realizarse un chequeo antes de ponerse a correr no estaría mal.

Decenas de artículos alaban los beneficios e indican las calorías perdidas con el simple hecho de poner un pie delante del otro y caminar, sin necesidad de correr como si El Corte Inglés hubiese abierto sus puertas el primer día de rebajas (y sin pasar previamente por la consulta del doctor).

“Estaría muy bien que la gente se identificase más con la idea de moverse frente a la idea de hacer ejercicio”, asegura Gretchen Reynodls, autora del blog Phys Ed. Además, en su libro The First 20 Minutes afirma que “si caminas, tu cuerpo registra el movimiento y la salud mejora gracias a todo tipo de cambios fisiológicos”.

¿Por qué correr cuando puedes caminar?

Quizá parezca una pregunta absurda, pero no lo es. Para muchas personas, el running supone un gran esfuerzo, no solo físico, sino mental y social.

Hay gente que corre porque todos sus amigos lo hacen o porque, como he dicho al principio de mi artículo, está de moda. No son capaces de plantarse y decir: “Correr no es para mí”.

El miedo a salirse de lo socialmente aceptado e interiorizado por una gran mayoría se ha trasladado a parques, calles y ciudades. ¡Paren el mundo que yo solo quiero andar!”, que diría Mafalda si viviese la ‘runningmanía’.

Andar está chupado. Lo hacen hasta los niños | Pexels

Para (salir a) andar no hace falta ningún tipo de preparación física y esta sería la principal razón por la que convertirse en un ‘walker’ es una buena idea (si es que no lo eres ya).

Cero entrenamiento previo (¿te parece poco llevar haciéndolo toda la vida?) para una actividad con la que puedes adelgazar y prevenir enfermedades cardiovasculares con dar solamente 3.000 pasos al día.

Sin embargo, hay un motivo más por el que animarse a pasear sin pausa, pero sin prisa: estimularás tu creatividad. Y no lo decimos nosotros, lo asegura un estudio de la universidad de Stanford.

Esta investigación llegó a la conclusión de que andar da rienda suelta a tu inspiración y, ¡sorpresa!, no influye para nada el paraje por el que lo hagas.

Vaya, que caminar 40 minutos por Mediamarkt buscando un nuevo ordenador puede darte una idea maravillosa con la que salir de pobre.

Hasta con traje y maletín andar es maravilloso | Pexels

Y si todavía crees que salir SOLO a andar es un poco vergonzoso, aquí van unas cuantas razones más:

1.- No llegarás a casa sudando como un miembro del ejército de 300 (ni tampoco con sus abdominales, lo siento)

2.- Podrás ir observando y disfrutando del paisaje. Algo que corriendo es un poco complicado. (Siempre hay una alcantarilla o bache que busca a su próxima presa)

3.- Adiós a las agujetas extremas que no te dejaban ni quitarte las lentillas por la noche.

4.- No tendrás que comprarte 3.500 aparatos para llevar el móvil, la botella de agua y las llaves.

5.- Olvídate de perder la dignidad con camisetas de propaganda. Andar con estilo es posible. (Correr es un poco más complicado)

Ya sabéis, no por más correr se está sano más temprano.