LA MEJOR EXCUSA PARA SALIR EL ÚLTIMO DE LA DISCOTECA

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10 razones por las que los bailes de salón no son cosa de abuelos

¿Escuchas bailes de salón y automáticamente te vienen a la cabeza matrimonios de más de 60 bailando en una disco retro? ¿Apenas te suenan las palabras vals, hustle, jive, rock&roll, rumba bolero o samba? Pues no dejes de leer porque no sólo de salsa, bachata y kizomba vive el aficionado al baile. Los bailes de salón te ofrecen un abanico amplísimo de ritmos que no podrás dejar de bailar. Descubre con Correr y Fitness las razones que demuestran que los bailes de salón no son cosa de abueletes.

10 razones por las que los bailes de salón no son cosa de abuelos
Álvaro García Vivar | Alejandro Quesada

De un tiempo a esta parte, los ritmos latinos, antiguamente habituales de las clases de bailes de salón, han tenido tal éxito que la salsa, la bachata y, recientemente, la kizomba, han copado las escuelas y las discotecas, relegando otros ritmos a sesiones y fiestas puntuales.

Los bailes de salón parecen haber quedado en el olvido, pero nada más lejos de la realidad. Repuntan con fuerza y con alumnos cada vez más jóvenes que descubren la variedad y la diversión que les ofrecen tantísimos ritmos diferentes. Descubre todos los motivos para ser una máquina capaz de bailarlo casi todo.

Ventajas de los bailes de salón para todas las edades:

- Es un ejercicio para el cuerpo y la mente.

- Ayudan a prevenir numerosas enfermedades, sobre todo a nivel mental.

- Mejoran la percepción espacio-temporal.

- Educan el oído y nos enseñan a escuchar.

- La relación social aumenta y de una forma más sana, por no comentar que ayudar a ligar.

- Mientras bailas, no consumes, ni tienes tiempo para otros vicios.

- Adquieres cultura musical.

- Si tienes pareja es una actividad genial para compartir y una excusa fantástica de pasar tiempo juntos.

- Aumenta la autoestima y define la personalidad.

- Es la mejor excusa para salir el último de la discoteca.

Vuelve lo retro
Lo antiguo está de moda: la música de otras épocas, la ropa vintage, los estilismos de nuestras abuelas, y también su forma de bailar. Aquellos salones donde las parejas disfrutaban lo mismo de un pasodoble, que de un vals, un fox o una samba, vuelven con fuerza y cada más jóvenes se acercan a estos ritmos menos populares que los puramente latinos.

Álvaro tiene 25 años y es uno de los profesores más jóvenes de bailes de salón de Madrid. Se topó con ello a los 16, empezó a competir en Deportivo y poco después descubrió el apasionante mundo del salón. Para él lo mejor es que el único objetivo "es disfrutar, bailar por diversión, sin presión, sin agobios y sin tener que demostrarle nada a nadie". Su ritmo favorito es el tango y asegura que el problema de que la gente joven sea reticente a la hora de elegir bailes de salón, es que cuesta más aprender a bailar diez o doce tipos de baile que dos o tres ritmos latinos.

Aunque es cierto que la música para bailar ciertos ritmos se ha quedado un poco estancada, lo que hace que la gente joven no se sienta identificada, escuchar música de otras épocas amplía considerablemente la cultura musical.

Fatima Cervantes y Eduardo Morante. Foto: Archivo Fátima y Eduardo

Fátima y Eduardo son Campeones de Baile Retro y finalistas del Campeonato de España de Baile Deportivo. Para ellos el problema simplemente es que la gente joven "no conoce la evolución que ha tenido el baile de salón, y muchos lo siguen asociando a sus abuelos. Sólo es cuestión de probar y descubrir todo lo que les puede ofrecer". "Van a ver que es un ambiente divertido, sano y perfecto para conocer gente y hacer amigos".

Más variedad= más diversión
Tony Escartín es uno de grandes referentes de los bailes de salón en Madrid. Por su manos han pasado casi todos los profesores de hoy en día, y conoce muy bien este mundo. Los bailes de salón, dentro de la llamada escuela tradicional, engloban muchos ritmos, los llamados latinos (samba, pasodoble, jive, rumba bolero, cha cha chá, salsa, bachata, kizomba, zouk) y los standard (tango, vals, slow fox, quickstep, rock&roll, danzón, milonga, pericón, swing, polka y un sinfín más de posibilidades de baile en pareja).

Tony nos cuenta que el auge del latino le ha restado público al baile de salón, pero que su experiencia estos últimos 25 años le demuestra que "las cosas van por modas, y en cada momento unos bailes son más aceptados que otros". Aunque cuesta llevar alumnos jóvenes a las clases, confiesa que es por desconocimiento, "porque luego, cuando empiezan a aprender, salen queriendo bailar de todo porque todos los bailes tienen su magia". "Cuando descubren el mundo del baile en pareja se dan cuenta de la versatilidad que tiene y lo bonito que es pasar una sesión de bailes de salón en la que se baila de todo, ya que es mucho más divertido que escuchar sólo un tipo de música", añade.

Tony Escartín y Gema Leiva. Foto: Eugenio Úbeda

A quienes se quieran introducir en este mundo, les aconseja que elijan profesores con experiencia y formación, porque actualmente, con Youtube, cualquiera viendo dos vídeos se cree capacitado para dar clase y hay mucho intrusismo.

Lo positivo que puede llegar a ser el baile, y más concretamente los bailes de salón, lo ratifican países que han decidido incluirlo como una asignatura más en los colegios, haciendo bailar a los más pequeños de la casa. Eso sí es crear afición desde la base…

Anabel Poveda | @anabelpoveda | Madrid | 08/09/2015

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