En el caso de hoy, nuestra protagonista tiene, ni más ni menos, que 97 años, y no es una abuelita sin más que se dedica a disfrutar de sus nietos y de su pensión de jubilada. No.

Edith Traina no es de las personas de 97 años que se pasa las mañanas en el hogar del jubilado y por la tarde haciendo ganchillo mientras ve la telenovela. Ella va tres veces a la semana al gimnasio a realizar su actividad favorita: levantamiento de peso muerto.

 

Como bromea en una entrevista que le realizaron en la televisión de Tampa (Florida), “si me quedo en casa sentada en una silla durante todo el día, al día siguiente estoy que prendo fuego a la casa para salir de ella corriendo”.

¿Con qué problema se encuentra Traina cuando compite? Parece obvio: no encuentra competencia con gente de su edad. Suele competir sola en su categoría, así que la única motivación con la que cuenta es con la de seguir superándose día tras día y, sobre todo, seguir manteniéndose igual de bien que hasta ahora.

El objetivo que se marca a corto plazo es el de llegar a los 100 años (ya solo le faltan tres) y poder levantar 90 kilos en competición.

 

Actualmente acude a seis competiciones al año y ha ganado en los últimos tiempos dos medallas de oro por levantamiento de peso en banco (27 kilos) y levantamiento de peso muerto (27 kilos).

El último deseo que tiene Traina, además de seguir ganando, claro, es que haya más personas de su edad que se animen con esta disciplina con tan bien le ha hecho a ella. Pero, claro, no es fácil que gente de más de 90 años se pongan a levantar pesas de la noche a la mañana.

 

En su caso, ya venía con un bagaje anterior, puesto que durante su vida profesional había estado muy en contacto con el deporte, siendo profesora de baile. ¿Podrá cumplir su sueño de competir con otros nonagenarios?