El ejercicio físico juega un papel muy importante en el crecimiento de los niños. Es cierto que la altura es un factor que viene determinado en el ADN, y, por mucho ejercicio que realicen, es imposible que los niños modifiquen sus genes. Sin embargo, según afirma la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, si no practican ejercicio durante esta etapa de su vida, es probable que no alcancen la altura que han heredado de sus progenitores.

La razón es que la práctica regular de ejercicio físico, aparte de contribuir a fortalecer los huesos y músculos, estimula la segregación de la hormona del crecimiento y retrasa la producción de las hormonas sexuales, lo que provocará que los adolescentes retrasen su “estirón final”.

Pero realizar algún deporte no solo es fundamental para su salud física, un importante número de estudios revelan que la práctica de ejercicio durante la infancia reduce el riesgo de padecer enfermedades mentales, como la depresión, y potencia las habilidades sociales.

Ahora que ya sabes la importancia de que tus hijos practiquen algún deporte, llega el momento de decidir a qué extraescolar apuntarles. Estos son los deportes que más potencian el crecimiento de los niños y adolescentes.

NATACIÓN

Niños nadando | Pexel

La natación es uno de los deportes más completos que existen, ya que trabaja la potencia muscular, la resistencia y la coordinación. Además, al tener que mantener una cierta postura vertical en el agua, los niños también tienden a mantener la columna erguida mientras caminan o corren, lo que fortalece los músculos de la espalda. Por último, al ejercitar al mismo tiempo brazos y piernas, nadar contribuye a que el crecimiento muscular y óseo sea más consistente.

BALONCESTO

Adolescentes jugando a baloncesto | Pixabay

La altura de los jugadores de baloncesto no es una casualidad: el baloncesto es el deporte que más estimula el crecimiento de los huesos. Lo más recomendable es que se practique desde los 8 años, pues es la etapa de la infancia donde se produce el pico de crecimiento. La razón es que los repetidos saltos que implica este deporte provocan que, con el tiempo, los huesos se alarguen.

CICLISMO

Niña en bicicaleta | Pixabay

Montar en bicicleta es otra actividad estrechamente relaciona con el correcto desarrollo muscular en la infancia. Pedalear favorece el desarrollo de las piernas, lo que fomenta que los huesos del tren inferior se estiren. Además, previene la aparición de lesiones en las articulaciones durante la vida adulta.

DANZA

Clase de ballet | iStock

Por último, la danza es otra disciplina estrechamente relacionada con la altura. Al bailar los niños memorizan ciertas posturas de manera inconsciente que, al igual que ocurría con la natación, repetirán también cuando se encuentren fuera de la pista de baile. Además la danza contribuye a fortalecer los músculos, a estirar los huesos y a mejorar la coordinación.

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