“El riesgo no está implícito en el deporte, sino en comenzar como si fuéramos profesionales. Si alguien no lo hace de manera pausada, con poco peso al principio y atendiendo a las pautas que le dé el entrenador, y solo hace caso a su ego y quiere competir, puede provocarse lesiones en cualquier articulación y en cualquier vértebra de la columna”, expone Ata Pouramini, quiropráctico y Nutricionista en Quiropractic Valencia.

Este deporte está basado en un entrenamiento militar al que suelen recurrir cuerpos especiales del ejército o la policía y que hoy esculpe también los cuerpos de los civiles más exigentes. Los cambios de ritmo e intensidad convierten al CrossFit en un ejercicio muy entretenido que promete cumplir objetivos en poco tiempo, pero es precisamente esa intensidad, unida a la falta de preparación previa, lo que lo convierte en un riesgo para muchos.

“Este deporte es para gente ágil y fuerte, no para determinadas personas que no se encuentran en forma. Los sesenta años, siempre que estemos bien, que practiquemos deporte con regularidad, es el límite. Ahora bien, si tenemos 40 pero no vamos al gimnasio, nuestra vida es sedentaria, no somos aptos para el CrossFit ”, asegura el experto, que incide en la importancia de elegir el deporte que realmente se adecue a nuestra condición física.

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No hacerlo producen diferentes lesiones, siendo las más importante las de espalda, hombros y curvatura lumbar, que acaban en hernias discales y ciáticas.

En concreto, el ejercicio deadlift o peso muerto, que consiste en el clásico levantamiento de barra, es uno de los que produce más daños, resultando “muy peligroso porque la mayoría de la gente no es profesional y no conoce la técnica. Ya al agacharnos para coger el peso ponemos un gran estrés sobre los discos intervertebrales entre el lumbar 4 y el 5 y el lumbar 5 y el sacro. Aquí es donde se produce la hernia. Le pasa sobre todo a varones jóvenes, porque pretenden levantar más peso del posible según su condición”, advierte Pouramini.

Por ello es esencial una buena técnica para evitar lesiones y para ello necesitamos a un guía o experto que nos ayude, sobre todo al principio, a hacer correctamente cada movimiento. Tampoco debemos obviar pasar previamente por la consulta de un especialista médico para hacernos un chequeo que confirme nuestra buena forma física.

A partir de ahí, tendremos que ponernos en manos de un buen entrenador, estirar adecuadamente antes y después de los ejercicios. Por último, se recomienda tener muy en cuenta la alimentación, ya que hay que “vigilar que nuestra nutrición sea acorde con la intensidad y funcionalidad de los ejercicios que estamos realizando”, explica el especialista.

No entrenar por encima de nuestras posibilidades y tener una buena técnica son los requisitos fundamentales para ejercitarse con el CrossFit con absoluta seguridad.