Son muchos los mitos que envuelven al mundo fitness. En este artículo te desmontamos los principales errores que cometes cuando vas al gimnasio y que, de manera inconsciente, están impidiendo que logres tus objetivos:

COGER DEMASIADO PESO

hombre levantando pesas | Sinc

Si crees que por cargar más más kilos conseguirás resultados más rápidos, estás muy equivocado: una perfecta ejecución es mucho más importante que un peso elevado.

Los movimientos, sobre todo en los ejercicios con pesas excéntricos, o con rotación, deben ser lentos y controlados; en ningún momento el peso debe condicionar la técnica de la serie. Además, si excedemos nuestras capacidades físicas, aparte de no alcanzar nuestro objetivo, pues el músculo no se ejercita de forma adecuada, corremos el riesgo de lesionarnos.

Eso sí, utilizar un peso demasiado bajo es también un error. Un truco para saber que estamos empleando un peso correcto es utilizar la carga que nos permita ejecutar las repeticiones planeadas con la técnica correcta, pero que nos haga sentir que no podemos realizar más repeticiones sin efectuar un descanso previo.

ENTRENAMIENTOS MUY LARGOS

Cinta de correr | Morguefile

Es mucho más efectivo un entreno corto e intenso que largas horas de ejercicio de bajo rendimiento.

A partir de los 45 minutos de actividad física, el cuerpo deja de rendir al máximo nivel y empieza a generar cortisol en exceso, lo que provoca que la cantidad de glucosa en sangre sea mayor que la utilizada por las células. Este excedente de glucosa se puede depositar en nuestro organismo en forma de materia grasa, lo que nos impide realizar progresos físicos.

Además, los entrenamientos cortos aumentan la motivación y, por tanto, la constancia de la práctica de ejercicio, ya que la fatiga que conllevan las sesiones excesivamente largas puede actuar como elemento disuasorio ¡Lo bueno si breve dos veces bueno!

ENTRENAR 7 DÍAS A LA SEMANA

persona levantando pesas | Sinc

El error conocido como “sobreentrenamiento” es uno de los más comunes entre los que se inician en el mundo fitnness. El cuerpo necesita recuperarse del trabajo muscular y, si le sometemos a seis entrenamientos de fuerza semanales, lo único que conseguiremos es cansancio constante, fatiga muscular y desmotivación.

Un buen ejemplo de plan de entrenamiento semanal sería entrenar fuerza en el gimnasio 3 o 4 días por semana, alternando una jornada de descanso absoluto y dos sesiones de recuperación o descanso activo. Se considera descanso activo a todas las actividades de intensidad media o baja que ayudan a la recuperación de organismo, por ejemplo sesiones de cardio moderado.

HACER TODOS LOS DÍAS 1000 ABDOMINALES

Mujer haciendo abdominales | iStock

Otro de los fallos de principiante más comunes es dedicar largos periodos en todas las sesiones de entrenamiento a realizar abdominales. A pesar de que creamos que es la única manera de lucir un abdomen definido, en realidad estamos malgastando un tiempo muy valioso.

En primer lugar, el recto abdominal, al ser un músculo tónico, está constantemente trabajando y se activa con cualquier ejercicio que realicemos. Por esta razón, algunos planes de entrenamiento abogan por no trabajarlo de manera específica; aunque, puestos a dedicarles alguna serie de ejercicios, las planchas isométricas trabajan la faja abdominal con mayor intensidad que los clásicos crunches.

HACER DEMASIADO CARDIO Y HUIR DE LAS PESAS

Las pesas son tus amigas si las sabes utilizar. | Pexels

El entrenamiento cardiovascular es necesario, pues ayuda a eliminar grasa acumulada, fortalece el sistema cardiorrespiratorio y trabaja la resistencia. Sin embargo, un entrenamiento completo exige incluir también sesiones de fuerza.

El entrenamiento con pesas posee también múltiples beneficios: ayuda a moldear áreas de la figura concretas, también contribuye a la pérdida de grasa y activa el metabolismo.

En este sentido, si se realizan en una misma sesión ambos ejercicios, es importante priorizar un tipo u otro en función de nuestro objetivo: si buscamos tonificar deberemos empezar por los ejercicios de fuerza, si por el contrario, lo que queremos es quemar grasa, iniciaremos la sesión con ejercicios de cardo.

NO ESTIRAR AL ACABAR

Estiramientos según sales de la cama | Pixabay

Estirar los músculos que se han trabajado durante la sesión son 10 minutos que pueden echar por tierra un entrenamiento

Estirar evita o reduce la aparición de agujetas, favorece la compensación muscular y regula el sistema nervioso al iniciar la fase de vuelta a la calma.

Por el contrario, saltarse esta última fase de la sesión puede ser la causa de la aparición de lesiones como las contracturas musculares o la rotura de las fibras de los músculos. El motivo es que no estirar retrasa la eliminación del ácido láctico del músculo, lo que aumenta el tiempo de recuperación y disminuye la coordinación entre músculos agonistas y antagonistas.

Ahora que eres consciente de cuáles son los errores más comunes, modifica tu rutina y sácale el máximo rendimiento a cada entrenamiento.

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