Comida mexicana - Trofeo José Cano (10 kilómetros)

Unos amigos vinieron a cenar a casa y mi mujer preparó unos suculentos 'platillos' mexicanos. La ‘brutal’ mezcla de jalapeños, frijoles y demás especias picantes provocó que la carrera se convirtiera en un auténtico suplicio.

No penséis que hubo efecto 'propulsión' por los frijoles, eso sí, el ‘recuerdo’ de su ingesta me persiguió durante días.

Comida italiana - Carrera Popular de Carabanchel (10 kilómetros)

Siempre se ha dicho que la carga de carbohidratos es ideal antes de una carrera, todo runner que se precie lo sabe.

El problema reside cuando la pizza o la pasta la 'riegas' con botella y media de "Lambrusco", que entrar entra fenomenal pero salir, sale fatal.

Aún recuerdo la subida por General Ricardos en el kilómetro 2 sudando alcohol por cada uno de mis poros. Si en ese momento me acercan una cerilla me hubiera convertido en un runner flambeado.

El lambrusco, los nuevos jueves. | Cocinatis

Cocina de autor. Maratón de San Sebastián 2012

¡Con lo buenos que están los 'pintxos' en Donosti! Para nuestra suerte, mala en este caso, fuimos a parar a un establecimiento donde "innovan" en la preparación de tan suculentos manjares.

El símil de arroz salvaje negro desencadenó un también salvaje ataque diarreico durante la noche y mañana previa al maratón. Arrastrarme durante los últimos 12 kilómetros fue el peaje que pagué por probar 'nouvelle cuisine' antes de la carrera.

Tapeo variado. Cercedilla - Segovia 2013 (35 kilómetros)

Al no tratarse de una carrera organizada sino de un entrenamiento pensé que no pasaba nada si se me iba la mano cenando la noche antes (craso error).

Cuando se juntan factores como amigos sedientos y hambrientos, con una oferta de cubos de cerveza acompañadas de raciones variadas sólo puede producirse un apocalipsis nutricional.

Calamares, morcilla, patatas bravas, boquerones, torreznos y más de media docena de cervezas provocaron que me despertara con una hormigonera en vez de estómago. Resultado: horas de penurias por la sierra madrileña en ayunas.

Torreznos, muy ricos, pero poco recomendables para correr | Wikipedia

Comida china + repostería americana + “rodicio” brasileño. Media maratón de Fuencarral 2015

Lejos de aprender de mis errores anteriores, mi mala cabeza a la hora de comer me sigue jugando malas pasadas.

Un sábado donde encadenas una contundente comida a base de rollitos de primavera, tallarines y pollo al jengibre con un curso de repostería americana donde te comes lo que preparas y lo rematas con un “rodicio” brasileño donde comes diversos tipos de carne como si no hubiera un mañana no puede traer nada bueno.

En este caso dio como fruto correr una media maratón con un ‘suculento’ a la par que estupendo desayuno a base de un vaso de agua, un omeprazol (para aplacar el furor gastroduodenal) y un fortasec (para evitar daños diarreicos). Niños y niñas, no hagáis esto en vuestra casa, NUNCA.

Cómo veis cualquier tipo de gastronomía puede jugarnos una mala pasada antes de una carrera. También hay que decir que servidor es de estómago delicado así que tampoco os toméis esto muy en serio… o sí.