¿Estás buscando una forma divertida de trabajar tus piernas? ¿Te gustaría lucir músculos tonificados? Si lo tuyo es bailar y, además, quieres realizar ejercicio en pareja, la mejor opción es el tango argentino.

Disfruta de los beneficios de bailar en pareja mientras mejora tu condición física general a golpe de ochos, toques, traspiés y boleos.

Cuádriceps y gemelos

El tango es un baile ideal para trabajar las piernas. Con su práctica continuada el aspecto de las extremidades inferiores va cambiando progresivamente dando lugar a una musculatura alargada, tonificada, elástica y ágil, gracias a la velocidad de algunos de sus movimientos.

En las mujeres, el uso del tacón fuerza el trabajo de los gemelos, al mantener el peso sobre la parte delantera de los pies.

Equilibrio y postura

Si hay algo importante a la hora de bailar tango es la postura. Está especialmente indicado en personas con problemas de espalda porque les obliga a corregir vicios posturales, devolviendo la columna a una posición correcta que mejora lesiones y previene dolores dorsales y lumbares. Encontrar el equilibrio entre la pareja y desarrollar figuras, desplazamientos y portés sin riesgo de caídas nos ayuda a fortalecer los abdominales y aumenta la resistencia y fuerza de todo el aparato musculoesquelético.

Juanma y Natalia | Inés Olivares

Huesos fuertes

Como cualquier ejercicio aeróbico el tango mejora nuestro sistema cardiovascular y nuestra capacidad respiratoria. El aumento del oxígeno en la sangre favorece la creación de masa muscular y previene la osteoporosis y las enfermedades articulares. Además, garantiza la transpiración y da un aspecto más saludable e hidratado a nuestra piel.

Menos grasa

El tango nos ayuda a eliminar toxinas y a quemar hasta 350 calorías en una hora. Veremos una progresiva pérdida de grasa y de peso si lo practicamos varias veces por semana y comemos de forma saludable. Como toda actividad física, el ejercicio canaliza la adrenalina reduciendo la ansiedad y la depresión y nos permite ser más felices gracias a la segregación de endorfinas.

El control del movimiento necesario para bailar tango ha hecho que sea un baile recomendado en personas con problemas de Parkinson.