DANDO LA LATA

DANDO LA LATA

Cinco alimentos en lata para cenas rápidas, ricas en proteínas (y sin ensuciar la cocina)

Llegas a casa cansado después de todo un día sin parar de un lado a otro. Además, te has machacado en el gimnasio, así que lo único que te apetece es pillar el sofá por banda. Pero quieto, todavía no has acabado. Tienes que hacerte la cena y lo último que te apetece es ponerte a cocinar...

Comida en lata
Comida en lata | Pixabay

Para, para; deja ahí el teléfono y ni se te ocurra pedir pizza. Puedes prepararte algo rápido, rico y sano sin ensuciar la cocina. Toma nota de estos cinco alimentos en lata que no pueden faltar en tu próxima lista de la compra cuando vayas al supermercado.

Pulpo: en la discoteca no nos gustan, pero en la cena sí

Uno de los alimentos que encontramos en conservas y que tiene un gran aporte nutritivo es el pulpo. Su valor proteico es parecido al de la carne de ternera, pero hay dos grandes diferencias al compararlo con un buen filete: una es que tiene menos grasa y otra, también muy importante para ti, es que no necesitarás ensuciar ni una sartén para preparar la cena.

Puedes encontrar latas de pulpo en aceite de oliva, a la gallega, al ajillo... Como ves, lo de comer sano no es aburrido. Este cefalópodo es rico en vitamina B1, que regula la glucosa en sangre y contribuye a tener buena memoria. Así que si tienes exámenes una buena cena a base de pulpo te va a venir estupendamente. ¡Ah! Y si quieres tener pelazo, la vitamina B2 que contiene es buenísima para el buen estado del cabello, la piel y las uñas. ¡El pulpo te hará aún más guapo!

Berberechos: más naturales que tú recién levantado

No tienen grasa ni hidratos de carbono, lo que los hace ideales para las cenas de los que no quieren engordar. Además, son ricos en proteínas con casi 16 gramos por cada 100 de berberechos. Así que sí, estás en lo cierto, una lata de este delicioso marisco es ideal si lo que estás intentando es ganar masa muscular y lucir grandes brazos este verano.

Los berberechos están tan buenos que necesitarás poco más que abrir la lata. Con un chorrito de limón y algo de sal podrás comértelos tal cual vienen. Quizás seas de los que se beben el jugo que traen. Puedes hacerlo tranquilo ya que, si son al natural, suele ser agua y sal. Te dejará saciado y aprovecharás todos los nutrientes como el hierro y los minerales.

Gambas: no solo te las vas a comer en las bodas

Olvídate de pelarlas (las gambas). Al ajillo, al natural, en salsa gallega picante... Las gambas en conserva puedes encontrarlas en diferentes variedades. Tienen mucha más proteínas que los berberechos, con 21 gramos por cada 100 de este crustáceo marino tan delicioso. En las bodas suelen ponerlas y pocos se libran de ensuciarse hasta las cejas al pelarlas. Sin embargo, para tus cenas en casa solo tienes que abrir una lata y tendrás un suculento plato sin pringar la cocina y sin postureos de corbatas y pamelas.

Si quieres darle un poco más de vidilla a tu plato, puedes hacer una tostada de pan integral y poner las gambas encima para que la cena sea aún más suculenta. Vale, le has metido carbohidratos, pero un día es un día.

Atún: un clásico post-entreno en los vestuarios de tu gimnasio

Dirígete a la despensa. Si apartas esos botes de tomate frito y miras al fondo las encontrarás a ellas: las latas de atún. ¡Siempre están ahí para salvarte la cena! El atún es uno de los pescados que más verás en las dietas de quienes quieren ponerse bien cachas, así que no te lo pienses más.

Más del 20% del atún son proteínas, así que tus bíceps te agradecerán que te prepares un buena ensalada de tomate y lechuga con dos latas de este pescado rico en omega 3 para cenar. Tendrás una cena rica y nutritiva sin usar ni una sartén ni un cazo. Si te estás tomando la dieta muy en serio, puedes comprar las latas de atún al natural para que no tenga aceite.

Calamares: son buenos y lo sabes de buena tinta

Olvídate del bocata de calamares típico de la Plaza Mayor de Madrid porque no va por ahí la cosa. Nuestra alternativa es mucho más sana y también es deliciosa. Puedes encontrar calamares en lata de varias formas: en su tinta, encebollados, en salsa americana o en aceite. Igual que ocurre con el pulpo, la cantidad de proteínas que aporta este cefalópodo son parecidas a las de la carne de ternera.

El calamar es tan sabroso que puedes abrirte una lata y comértelo solo o acompañarlo de un cacito de arroz integral que solo tendrás que calentar en el microondas.

Ya ves, todo esto y mucho más es lo que el mundo de las conservas puede ofrecerte. Y aunque tirar del abrefácil de las latas no cuenta como curl de bíceps, comerte lo que hay dentro te va a poner bien fuerte. ¡Buen provecho!

Fran Patiño | @FranPatino | Madrid | 29/05/2017

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