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Las conversaciones más frecuentes sobre las mujeres embarazadas suelen hablar de vómitos, hinchazón de pies, mareos... Pero no tiene por qué ser así. Está demostrado que el ejercicio físico controlado, antes y después de la gestación, alivia los peores síntomas. Un ejemplo de ello es esta mujer australiana, Caley Reece.

Después de enterarse de su embarazo, no se resignó a dejar de ser una mujer activa. Siendo seis veces campeona mundial de muay thai, disciplina que nace como arte marcial y de contacto y que se caracteriza por el uso de brazos y piernas, no podía ser menos.

Reece decidió moderar su rutina de entrenamiento y seguir entrenando, siempre con la cautela necesaria y siendo consciente de lo que podía y no podía hacer. Ahora mismo ha tenido un bebé sanísimo. El niño ya ha visitado un ring de boxeo y su madre continúa practicando como antes.

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En este vídeo puede verse claramente cómo Reece daba patadas fortísimas con nada más y nada menos que 39 semanas de embarazo: